Según informa el medio inglés The Mirror, el joven tomó esta loca decisión por que el amor entre las personas no es para nada fácil.

“El amor entre dos seres humanos es una cosa salvaje y complicada. Yo estaba agradecido de que tuve al menos mi amor por la comida. Luego se me ocurrió que en realidad el amor por los alimentos se mantiene estable sin importar lo que pase”, detalló el feliz casado.

“La pizza no te rechaza ni te traiciona, y hablando franca y sinceramente, me encanta”, añadió el joven ruso.

Joven se caso con una pizza tamaño grande